Manejo bajo la lluvia: Consejos que debes saber
Manejo bajo la lluvia: Consejos que debes saber
Una tormenta en la ciudad puede llegar en pocos minutos y cambiar el trayecto: menos visibilidad, más tráfico, charcos y frenadas inesperadas. De acuerdo con CESVI México, en época de lluvias el riesgo de percances viales puede aumentar entre 15% y 20%.
La buena noticia es que podemos prepararnos. En este artículo te damos algunos tips para que manejes de forma más segura en la lluvia, aún en condiciones de baja visibilidad.
Los 4 desafíos de manejar bajo la lluvia
Mientras que manejar en un día soleado, nos da buena visibilidad y buen agarre en las llantas, la lluvia cambia completamente el terreno en el que manejamos por 4 razones:
1. Poca visibilidad
La lluvia constante, los cristales empañados y el agua que salpican otros vehículos (especialmente los camiones) limitan en gran medida tu línea de visión. Esto dificulta ver obstáculos, peatones y hasta otros vehículos. Además hacen más difícil calcular correctamente las distancias.
2. Menor adherencia
El agua actúa como un lubricante entre los neumáticos y el pavimento. Esto es extremadamente peligroso cuando las gotas se mezclan con los residuos del pavimento, como aceite y polvo, lo que puede crear una superficie resbaladiza y traicionera.
3. Aquaplaning o hidroplaneo
Adicionalmente al punto anterior, los charcos y acumulaciones de agua también pueden aumentar la pérdida de tracción.
Si conduces a cierta velocidad sobre una acumulación de agua, las llantas pueden perder la capacidad de evacuarla. Así, el auto literalmente "surfea" o “planea” sobre una capa de agua, sin tener contacto con el asfalto. Esto puede dejarte sin control sobre la dirección o los frenos.
De hecho, la Asociación Americana del Automóvil (AAA) recomienda manejar con mayor precaución advierte que, incluso con llantas nuevas, puede perderse contacto con el camino a velocidades desde 56 km por hora cuando hay agua acumulada.
4. Mayor distancia de frenado
Con la superficie resbaladiza del asfalto mojado, tu vehículo necesitará más metros y tiempo para detenerse por completo tras pisar el pedal. El no tomar esto en consideración, suele resultar en “carambolas” entre los autos.
Además, si frenas de forma brusca bajo estas condiciones, es probable que derrapes, por lo que hay que ser muy cuidadosos con el frenado.
3 Consejos para manejar bajo la lluvia
Además de conocer los desafíos de manejar bajo la lluvia, es uy importante entender cómo hacerles frente.
1. Revisa tu limpiaparabrisas, luces y llantas antes de salir
La seguridad bajo la lluvia empieza antes de encender el auto. Por lo que es muy importante revisar tu limpiaparabrisas, luces y llantas, especialmente si se acerca la temporada de lluvias. Esto asegurará que siempre tengas una visibilidad adecuada y buena tracción.
Por ejemplo: Si el parabrisas está sucio, los limpiadores dejan rayas o las luces no funcionan correctamente, tendrás aún menos visibilidad y los otros autos tendrán mayor dificultad para verte.
Te recomendamos que revises que:
Los limpiaparabrisas no dejen rayas y realmente quiten el agua del cristal.
El depósito del limpiaparabrisas tenga líquido.
Funcionen luces bajas y altas, las luces de frenos y direccionales.
Las llantas tengan buen dibujo y la presión de inflado correcta.
El desempañador responda correctamente.
Que el celular tenga batería por si necesitamos asistencia o contar con una batería externa para cargarlo.
2. Usa las luces correctas para ver y ser visto
Durante la lluvia, las luces no solo nos ayudan a ver mejor. También permiten que otros conductores, motociclistas, ciclistas y peatones nos identifiquen con mayor facilidad.
Si bien, al haber baja visibilidad, tu primer instinto puede ser usar las luces altas, esto es un error. Lo más recomendable es usar luces bajas cuando llueve.
Las luces altas pueden reflejarse en las gotas de agua y generar un halo blanco, que reduce la visibilidad, especialmente cuando la lluvia es intensa o hay neblina.
Para manejar con mayor seguridad, conviene:
Encender luces bajas aunque sea de día.
Evitar luces altas durante lluvia fuerte.
No depender solo del modo automático de luces.
Encender las luces preventivas si la visibilidad disminuye demasiado.
3. Reduce la velocidad y aumenta la distancia
Como ya vimos, la lluvia puede dificultar medir las distancias, además, el asfalto mojado y los charcos, aumentan la distancia de frenado.
Por eso, es muy importante reducir la velocidad y aumentar la distancia que se deja con el vehículo de enfrente. Esto te da más margen para frenar a tiempo y evitar accidentes.
También es importante evitar movimientos bruscos. Frenar de golpe, cambiar de carril sin suavidad o tomar curvas rápido puede hacer que las llantas pierdan adherencia y derrapes. Puntos que pueden evitarse si mantienes una buena distancia y conduces más despacio
Durante la lluvia, podemos manejar mejor si:
Frenamos de forma progresiva, con suavidad y anticipación.
Dejamos más espacio con el auto de enfrente.
Evitamos acelerar fuerte al salir de un alto o tope.
Tomamos curvas con calma.
No usamos control crucero en piso mojado.
Manejar con lluvia de noche: cómo conservar visibilidad y la calma
Al manejar con lluvia de noche, la visibilidad puede reducirse todavía más. Las gotas en el parabrisas, los reflejos del pavimento y las luces de otros autos pueden generar cansancio visual.
En estos casos, manejar con calma es tan importante como seguir los consejos que vimos en el apartado anterior. Si sentimos tensión, conviene bajar el ritmo, mantener una postura cómoda y evitar distracciones.
Para conservar mejor visibilidad de noche, podemos:
Usar luces bajas correctamente.
Mantener limpio el parabrisas por dentro y por fuera.
Activar el desempañador si los cristales se empañan.
Evitar mirar directamente los faros de otros vehículos.
Aumentar más la distancia de seguridad.
Reducir velocidad en avenidas oscuras o con encharcamientos.
La lluvia de noche exige más atención, pero no tiene que convertirse en una experiencia estresante si manejamos con anticipación y evitamos reaccionar al último momento.
¿Cómo manejar con lluvia en carretera?
En carretera la velocidad, el viento, los camiones y los charcos pueden cambiar la sensación de control del vehículo. La mejor decisión es manejar con suavidad y no forzar el trayecto si la visibilidad baja demasiado.
Antes de salir a carretera, es recomendable que revises el pronóstico del clima y que tomes en cuenta que el tiempo de traslado será más alto. En lluvia, llegar unos minutos más tarde puede ser mucho mejor que manejar con prisa.
Te recomendamos:
Mantener ambas manos al volante.
Evitar rebasar si hay poca visibilidad o si hay encharcamientos que podrían provocar aquaplaning.
Conservar más distancia con camiones y tráilers.
No cruzar encharcamientos profundos y, si no pueden evitarse, hacerlos a baja velocidad.
Evitar maniobras repentinas.
Detenernos en un lugar seguro si la lluvia nos impide ver.
No estacionarnos en zonas de baja visibilidad.
Encender las luces preventivas para facilitar ser vistos por otros conductores.
Si la lluvia se vuelve intensa, es mejor detenerse
A veces pensamos que una vez comenzamos a manejar, hay que continuar sin importar las condiciones. Pero cuando la lluvia es demasiado fuerte, detenernos de forma segura también es una decisión responsable.
Si el parabrisas no alcanza a despejar el agua, si no vemos los carriles o si el auto comienza a sentirse inestable, conviene buscar un punto seguro para esperar.
En una tormenta fuerte, podemos:
Evitar orillarnos en curvas o zonas oscuras.
Buscar estacionamientos, gasolineras o alguna otra zona segura.
Encender intermitentes al estar detenidos.
Esperar a que mejore la visibilidad antes de continuar.
Siéntete seguro al volante aún con lluvia
Recuerda estos consejos para manejar con lluvia: desde revisar limpiaparabrisas y las llantas, encender luces, reducir velocidad, aumentar distancia y hasta detenernos si la visibilidad no es suficiente. Te ayudarán a manejar con seguridad y a mantener la calma.
Adicionalmente a estos tips de manejo, es recomendable que cuentes con un seguro de auto. En caso de algún imprevisto como una falla mecánica, una ponchadura o que se ahogue el motor, tendrás asistencia vial siempre a la mano.
Por ejemplo: con e-Rescue de AXA, puedes solicitar asistencia mecánica o una grúa en caso de que tu auto no pueda continuar. Solo necesitas tu celular y tu número de póliza.
La lluvia cambia las condiciones del camino, pero no tiene que quitarnos confianza. Si preparamos el auto, manejamos con suavidad y contamos con asistencia cuando la necesitamos, podemos sentirnos seguros en cada trayecto. Cotiza tu seguro de auto y maneja con nuestro respaldo.