AXA Seguros Mexico Acceso Cliente

Ambos conceptos financieros tienen como fin separar una parte de dinero para cumplir un sueño o una meta. Conoce aquí sus principales cualidades y diferencias.

 

Ahorrar e invertir son decisiones financieras que a pesar de iniciar en un apartado dentro del presupuesto con el fin de aumentar el capital monetario, su destino es diferente. Mientras que ahorrar supone reservar un porcentaje de los ingresos para el futuro, invertir consiste en colocar cierta cantidad de dinero a un destino para obtener una rentabilidad, como un producto financiero o la compra de bienes raíces. Aquí te explicamos sus diferencias.

 

Ahorro financiero

 

El hábito del ahorro te permite materializar tus proyectos a mediano y largo plazo, además de brindarte protección ante imprevistos. Si depositas en un fondo formal, tu dinero estará resguardado y seguro. A través de él podrás:

  • - Alcanzar tus objetivos: gracias a ciertas estrategias de ahorro es posible fijar una meta a cumplir en cierto periodo de tiempo sin interrupciones.
  • - Prevención: este apartado es un colchón de seguridad ante eventos inesperados, de esta forma los ingresos mensuales no se verán afectados.
  • - Sin adeudos: con una meta de ahorro hay una mayor probabilidad de restringir el uso de una tarjeta de crédito para evitar la acumulación de deudas.
  • - Estar listo en todo momento: contar con una reserva de dinero en una institución financiera brinda libertad para realizar un movimiento importante en caso que sea necesario.

Si deseas organizar tus finanzas personales, el Método PERC es un gran aliado para administrar tus ingresos, gastos activos, pasivos e imprevistos.

 

Inversión financiera

 

Invertir es poner en movimiento tu dinero para obtener una ganancia extra en el futuro. Existen 4 conceptos clave a la hora de invertir que te serán de mucha utilidad:

  • - Rentabilidad: es la capacidad de generar una ganancia durante cierto periodo de tiempo. Es decir, si decidiste invertir $8,000 y generaste $800 después de un año, tu rentabilidad fue del 10%.
  • - Riesgo: siempre existe la posibilidad de que la institución financiera no obtuviera rendimientos en el mercado, por lo que, en este caso, las ganancias serían nulas. Por ejemplo, durante una crisis económica el mercado no refleja ningún tipo de rendimiento hasta ser estabilizado.
  • - Liquidez: es la facilidad de generar ganancias extra sin sufrir pérdidas a corto plazo. Una forma de lograrlo es invertir en una cuenta donde puedas disponer del dinero en un mediano plazo, por ejemplo, en 6 meses para retirar las ganancias a tiempo.
  • - Tiempo: es el plazo en el cual decides invertir. Un plazo largo restringe el acceso a tu dinero de forma inmediata, sin embargo, otorga mejor rentabilidad que plazo medio. Puedes orientarlo a metas grandes, como el retiro o la educación.

 

Si quieres saber más detalles sobre un fondo de inversión y sus beneficios, haz clic aquí. Con esta información, encuentra el método financiero que mejor se adapte a tus objetivos y necesidades. Te recordamos que los seguros AXA son una inversión que se adapta a ti.

 

Fuentes

Forbes